



LA FALDA. El Consejo de la Ciudad de La Falda llevó a cabo un nuevo plenario en el que se trataron diversos temas de la agenda institucional y social de la ciudad. El eje central de la jornada fue la visita de la Defensora del Vecino, Soledad Andrea Cantarutti, quien presentó un informe sobre las demandas más recurrentes que recibe su oficina y los desafíos que enfrenta la gestión comunitaria.
Destacó gestiones recurrentes sobre los servicios de la prestadora de agua potable y cloacas, relacionados con deficiencias técnicas, muchas veces sobre las instalaciones de los domicilios, que no encienden alertas de sobre consumo en la gestión de la cooperativa.
Asimismo, describió los innumerables casos de situaciones de conflicto entre vecinos, en muchas de ellas el municipio no interviene por considerarlas de índole privado.
En otras hay dilación en la inspección en tiempo y forma para determinar la violación de ordenanzas por parte de municipio, algunas, expreso Cantarutti, se van encaminando con operativos en un mismo día.
La defensoría recibió consultas y quejas sobre la habilitación y funcionamiento en el centro de la ciudad de bares con espectáculo, que no cumplen con la implementación de insonoridad edilicia.
Uno de los puntos de mayor preocupación manifestados durante la sesión fue la crisis prestacional que afecta a los afiliados de PAMI en el Valle de Punilla. Según se expuso, la falta de especialistas en el corredor obliga a los adultos mayores a trasladarse a las ciudades de Córdoba o Carlos Paz. A esta situación se suma una falla estructural en el sistema de turnos: las órdenes de prestación suelen vencer antes de que el paciente logre ser atendido, generando un círculo administrativo que deja al vecino sin cobertura efectiva.
En materia de servicios públicos, el debate se centró en la responsabilidad sobre la vía pública. Se discutió la problemática de las veredas dañadas por empresas de servicios y la necesidad de que el Municipio y los privado garanticen la reparación de las peligrosamente deterioradas.
Asimismo, se abordó el riesgo que representan los animales sueltos en las rutas y calles de la zona. Se planteó la necesidad de elevar una propuesta a la Comunidad Regional para la creación de un predio de resguardo que permita retirar a los animales de la vía pública, garantizando tanto la seguridad vial como el bienestar animal.
El Consejo también realizó un balance sobre las gestiones de protección de la Casa Miramontes, reafirmando el compromiso con la preservación del patrimonio arquitectónico local.
En esta temática,se ha generado un desfasaje entre el avance del convenio con el propietario del bien a preservar, y la ordenanza marco sobre la temática de la preservación del patrimonio arquitectónico.
El hecho de que se haya involucrado el Consejo de la ciudad y una serie de divisiones políticas profundas dentro de los bloques de los ediles, ha dilatado una definición, creando un clima de incertidumbre sobre la protección de la casa Miramontes.
Por otro lado, representantes del barrio Villa Caprichosa expusieron sus inquietudes respecto a la presión del suministro de agua y el proceso de traspaso del servicio a la cooperativa Accion-ar.
Al cierre del encuentro, se recordó a la comunidad que la Defensoría del Vecino mantiene su atención al público en la Galería Kennedy, de lunes a viernes en el horario de 7:00 a 14:00, incluyendo un servicio de asesoría legal quincenal para los ciudadanos.